Soy Raquel Arroyo Morales. Consultora, empresaria y, sobre todo, alguien a quien le llaman cuando algo no avanza.
Empecé por los números y acabé en las mesas de negociación
Mi carrera arrancó donde arrancan muchas en Canarias: administración de fincas, asesoría fiscal y contable. Números, plazos, documentación. Ese origen me dejó una manía que hoy es mi mejor herramienta: leerme los expedientes enteros.
Con los años entendí que el trabajo de verdad no estaba en el papel, sino en la conversación. En saber quién firma, qué necesita para firmar y qué le impide hacerlo. Ahí es donde llevo instalada las últimas dos décadas.
Hoy dirijo cuatro sociedades desde las que trabajo la consultoría estratégica, la gestión de subvenciones, las relaciones institucionales y el desarrollo de proyectos para empresas y administraciones públicas.